El Retrato de Casada

Mis lecturas
valoración un sombrero lleno de cerezas

Detalles

Autor: Maggie O’Farrell
Editorial: Libros del Asteroide
Número de páginas: 400

Resumen/Sinopsis:

Florencia, mediados del siglo XVI. Lucrezia, tercera hija del gran duque Cosimo de Medici, es una niña callada y perspicaz, con un singular talento para el dibujo, que disfruta de su discreto y tranquilo lugar en el palazzo.

Pero cuando muere su hermana Maria, justo antes de casarse con Alfonso d’Este, primogénito del duque de Ferrara, Lucrezia se convierte inesperadamente en el centro de atención: el duque se apresura a pedir su mano, y su padre a aceptarla. Poco después, con solo quince años, se traslada a la corte de Ferrara, donde es recibida con recelo. Su marido, doce años mayor, es un enigma: ¿es en realidad el hombre sensible y comprensivo que le pareció al principio o un déspota implacable al que todos temen? Lo único que está claro es lo que se espera de ella: que proporcione cuanto antes un heredero que asegure la continuidad del título. (fuente: quelibroleo.com)

Valoración:

Italia, Florencia, siglo XVI a finales de la época renacentista. Esos ingredientes ya son suficientes para llamar mi atención. Además, sabiendo que el libro va de la mano de Maggie O’Farrell, ya no dudé en escoger esta novela para mis primeras lecturas del año.

Entramos de lleno en la corte florentina del siglo XVI, una época de la historia fascinante.
La novela arranca con un suceso inquietante y misterioso. Lucrezia, quinta hija de Cosimo I de Medici y de Leonor Álvarez de Toledo, casada con Alfonso d’Este, primogénito del duque de Ferrara, teme por su vida.

Ella sabe que su marido la quiere matar. En la vida real, es conocido que Lucrezia, casada a los trece años aunque no fue a vivir con su esposo hasta los quince por considerarse que no había alcanzado la madurez sexual, murió al año de casarse. Se dijo que fue por tuberculosis, pero la teoría de un envenenamiento cobró mucha fuerza.

La autora parte de este hecho para construir una novela envolvente y poderosamente atractiva.
El matrimonio de Lucrezia y Alfonso es un matrimonio de conveniencia, como era habitual en la época.

Alfonso, de 28 años, era el prometido de la hermana mayor de Lucrezia, María. Al fallecer ésta, el duque exigió desposar a la pequeña Lucrezia. Una muchacha con una personalidad muy marcada, dulce y sensible, pero con un carácter impetuoso y fuerte.

Lucrezia fue una mujer adelantada a su época, que lamentaba no haber podido escoger su destino o tomar las riendas de su vida. Ella no quería casarse, ni dejar Florencia. Sufre, como la mayoría de mujeres de su misma condición en aquella época, una marcada discriminación frente a sus hermanos varones. Su opinión no es tomada en cuenta, y lejos de vivir un cuento de hadas como podría parecer, es entregada en matrimonio a un hombre al que no conoce, vendida como en un mercado de abastos. Su única misión es la de parir hijos, misión en la que fracasará causando la ira de su esposo.

Una vez cumplidos los quince años, Lucrezia debe abandonar la seguridad del palazzo en el que vive con el resto de sus hermanos en la bella Florencia, sus padres y su adorada aya Sofía, para ir hacia el norte, a Ferrara, a reunirse con su marido y la recelosa familia de éste.

El punto fuerte de esta novela y aquí hay que destacar el talento de Maggie O’Farrell, es que cuando empezamos la novela, ya sabemos lo que va a pasar. Así y todo, la autora consigue mantener vivo el interés, y el torrente narrativo nos arrastra desde la primera página.

Otro acierto descriptivo, al margen de la impecable representación de los personajes, tanto principales como secundarios, es la descripción de los paisajes, las escenas, y los palacios. El arte renacentista con sus pinturas, edificios, vestimentas, melodías, tanta belleza en contraposición a la inquietante maldad que emana de la familia de Alfonso d’Este y de su séquito, es muy notoria.

El papel de los criados es importante en la novela, y la autora traza así grandes personajes secundarios que juegan un papel indispensable en la trama. Aquí he echado de menos algo más de desarrollo en ciertos personajes secundarios, que presentan un gran interés para quedarse luego en la mera superficie.

Un punto que quizás lastre un poco la novela es la descripción detallada y excesiva de técnicas de pintura y preparación de pigmentos, ya que Lucrezia es aficionada a la pintura y al dibujo. Esta afición es importante en la novela, pero el exceso de información alrededor de ciertas técnicas, hace que alguna parte de la novela caiga en el tedio. Es el único pero que le pongo a la novela. El resto es de diez. La autora consigue que sintamos de cerca a los personajes, y nos mete de lleno en el ambiente de los palazzos y corte italiana de la época, de una manera tan intensa que no queremos soltar el libro.

Maggie O’Farrell logra aquí una gran novela, no solo histórica sino también de misterio con unos personajes psicológicamente muy bien descritos y estudiados, y cuya evolución resulta muy atractiva.
No podemos evitar encariñarnos con Lucrezia, espantarnos con Alfonso, emocionarnos con un final sorprendente, y cerrar el libro con nostalgia.

Cuando los personajes de una novela se quedan un tiempo conmigo tras cerrar el libro, es señal de que el libro merece, mucho, la pena. El Retrato de Casada es así, una gran lectura.

 

Presentación del libro en vídeo

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